Dra. Paula Barsand
Volver al inicio
Áreas de actuación

Embolia Pulmonar

Coágulos en los pulmones — diagnóstico y tratamiento

Embolia Pulmonar

La embolia pulmonar ocurre cuando un coágulo sanguíneo obstruye una arteria pulmonar. En la mayoría de los casos, el coágulo se forma en las venas de las piernas — trombosis venosa profunda — y viaja por el torrente sanguíneo hasta los pulmones, donde bloquea el flujo sanguíneo y deteriora la oxigenación. Es una condición que requiere diagnóstico y tratamiento rápidos.

Síntomas más comunes

  • Falta de aire súbita
  • Dolor en el pecho, que puede empeorar al respirar profundo
  • Respiración acelerada
  • Frecuencia cardíaca elevada
  • Tos, a veces con sangre
  • Cansancio o sensación de debilidad

En casos de embolia crónica, la falta de aire progresiva con el esfuerzo puede ser la única señal durante un largo período.

Factores de riesgo

  • Inmovilidad prolongada — vuelos largos o reposo en cama
  • Cirugía reciente, especialmente ortopédica
  • Uso de anticonceptivos hormonales o terapia hormonal
  • Embarazo y posparto
  • Historial previo de trombosis o embolia
  • Cáncer
  • Enfermedades que aumentan la coagulación sanguínea

Cómo se realiza el diagnóstico

Angiografía pulmonar por TC — el examen de elección para visualizar coágulos en los vasos pulmonares

Gammagrafía pulmonar — útil cuando la TC no puede realizarse o para investigar embolia crónica

Análisis de sangre, incluyendo el dímero D

Ecografía de piernas para detectar trombosis venosa profunda asociada

Ecocardiograma para evaluar el corazón cuando sea necesario

Tratamiento

El tratamiento busca disolver el coágulo, prevenir nuevos trombos y proteger los pulmones y el corazón.

  • Anticoagulantes — base del tratamiento en la mayoría de los casos
  • Trombolíticos en situaciones de mayor gravedad
  • Tratamiento quirúrgico o percutáneo en casos de embolia crónica seleccionados
  • Seguimiento estricto para prevenir recurrencias

La embolia pulmonar es grave, pero tiene tratamiento eficaz cuando se diagnostica a tiempo. El seguimiento correcto evita que la condición evolucione hacia formas crónicas que comprometen los pulmones y el corazón.