Dormir bien no es solo una cuestión de descanso — el sueño tiene un papel fundamental en la recuperación del organismo, la regulación hormonal, el funcionamiento cerebral y la salud cardiovascular y pulmonar. Cuando el sueño se interrumpe de forma persistente o es de mala calidad, las consecuencias van mucho más allá del cansancio. La medicina del sueño investiga y trata los trastornos que deterioran la calidad y cantidad del sueño.
Síntomas que merecen atención
- Ronquidos frecuentes o intensos
- Pausas respiratorias durante el sueño observadas por la pareja
- Somnolencia excesiva durante el día
- Sensación de cansancio incluso tras una noche completa de sueño
- Dificultad para conciliar o mantener el sueño (insomnio)
- Despertares frecuentes durante la noche
- Dolor de cabeza al despertar
- Dificultad de concentración y memoria
Principales trastornos del sueño
Apnea obstructiva del sueño — pausas repetidas en la respiración durante el sueño con caídas de oxigenación. Es el trastorno más común y tiene gran impacto cardiovascular
Insomnio — dificultad persistente para iniciar o mantener el sueño
Síndrome de piernas inquietas — malestar en las piernas que dificulta el sueño
Trastornos del ritmo circadiano — alteración del reloj biológico
Cómo se realiza el diagnóstico
Evaluación clínica detallada con análisis de hábitos e historial de sueño
Polisomnografía — estudio del sueño que monitorea la respiración, oxigenación, frecuencia cardíaca, actividad cerebral y movimientos corporales
Monitorización domiciliaria del sueño en casos seleccionados
Tratamiento
CPAP — dispositivo de presión positiva, el tratamiento de elección para la apnea del sueño
Higiene del sueño — orientaciones sobre hábitos que mejoran la calidad del sueño
Tratamiento de condiciones asociadas — obesidad, reflujo, enfermedades respiratorias
Medicamentos cuando estén indicados para insomnio u otros trastornos
Los trastornos del sueño no tratados se asocian a hipertensión, enfermedades cardiovasculares, diabetes y mayor riesgo de accidentes. Identificar y tratar estas condiciones mejora ampliamente la energía, la salud y la calidad de vida.
