Dra. Paula Barsand
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Áreas de actuación

Neumonía

Infección pulmonar: diagnóstico y recuperación

Neumonía

La neumonía es una infección pulmonar causada por bacterias, virus o, más raramente, hongos. Los microorganismos llegan a los alvéolos — los pequeños sacos de aire donde ocurre el intercambio de oxígeno — y provocan inflamación que dificulta la transferencia de oxígeno a la sangre. Puede afectar a personas de cualquier edad, pero es más grave en niños pequeños, ancianos y personas con enfermedades crónicas o inmunidad reducida.

Síntomas más comunes

  • Fiebre, generalmente alta
  • Tos con o sin mucosidad
  • Falta de aire
  • Dolor en el pecho al respirar o toser
  • Cansancio y malestar general intenso
  • Escalofríos
  • Confusión mental en personas mayores

La intensidad de los síntomas varía desde cuadros leves hasta situaciones graves que requieren hospitalización.

Neumonía aspirativa

Un tipo específico es la neumonía aspirativa, que ocurre cuando contenido de la boca, el estómago o alimentos son aspirados hacia los pulmones. Es más frecuente en personas con dificultad para tragar, trastornos neurológicos o reflujo gastroesofágico importante.

Cómo se realiza el diagnóstico

Radiografía de tórax — identifica áreas de inflamación pulmonar

Tomografía de tórax en situaciones específicas

Análisis de sangre para evaluar signos de infección

Cultivo de esputo para identificar el microorganismo responsable

Tratamiento

El tratamiento depende de la causa y la gravedad del cuadro.

  • Antibióticos en la neumonía bacteriana
  • Tratamiento de soporte y control de síntomas en la neumonía viral
  • Hidratación adecuada
  • Oxígeno suplementario cuando sea necesario
  • Hospitalización en casos más graves

La prevención también es fundamental — la vacunación contra el neumococo y la influenza reduce significativamente el riesgo de neumonía en grupos vulnerables. El diagnóstico temprano y el tratamiento correcto favorecen la recuperación completa y evitan complicaciones.